martes, 5 de mayo de 2015

SUPERMUJERES O PENDEJADAS


Son las 7:10 am, mi despertador suena como loco y no quiero levantarme ni siquiera para apagarlo, estoy muerta… 

Odio ir a laborar, hoy deseo quedarme en mi hogar, si tuviera una mascota la llevaría a correr, que fuera libre, que fuésemos libres. Hoy quiero todo, pero absolutamente todo a excepción de salir de la cama, no deseo poner a funcionar mi cerebro este día.
 


Me encantaría saber quién fue la idiota que tuvo la idea de “rescatar” los derechos de la mujer, ¿por qué diablos nos castigó de esta forma a tantas generaciones de chicas? ¡Todo era tan perfecto en los años de nuestras abuelitas! Las muy suertudas pasaban el dìa bordando, hablando de platillos con sus amigas, mostrándose mutuamente sus secretos y trucos caseros, leyendo divertidas novelas, decorando la casa, arreglando sus plantitas, y por supuesto educando a los niños. 
Después todo era mejor, tenìamos chacha, inventaron la telefonía, la pastilla de emergencia, las plazas comerciales abrieron sus puertas, llegó la maravillosa tarjeta de crédito y ahora el internet… que bendición! Repito, todo sería igual de lindo, pero… ah no, se le ocurrió llegar a esa “mujer fuerte”, -a la que según yo NO le gustaba usar brassier – a contaminar a otras tantas rebeldes igual de estúpidas con ideas extrañas como “vamos a ser igual que ellos” ¡Qué igualdad ni que nada! ¡Si tenìamos el doble de privilegios! ¡Todo el barrio era nuestro! ¡El maldito mundo era para nosotras! Teniamos el dominio total sobre esos extraños individuos llamados hombres, ellos eran nuestros exclavos, dependían de nosotras para comer, vestir, y ¡hasta para presumirnos! 
Y ahora… ¿dónde refregadísimos están? Andan mal, desubicados, no saben qué lugar desempeñan en este mundo, y nos huyen como si tuviéramos gonorrea. Esta gracia que se le ocurrió a esa loca acabó llenándonos de responsabilidades que eran de ellos, y lo peor… nos lanzó a la soltería en abundancia! Hace algunos años los matrimonios eran de por vida. ¿por qué? Alguien explíqueme ¿por qué un género que tenía todo lo que deseaba, que solo debería de ser frágil y y dejarse guiar por los hombres, comenzó a competir contra ellos? ¿a quién demonios se le ocurrió eso? 
Estaba clarísimo, esto no iba a terminar bien. Yo ya no puedo más, no quiero ser obligada al ritual diario de estar con panza de lavadero, pero con buena nalga, yo no quiero ir al gimnasio, no quiero morir de hambre, ni gastar millones en hidratantes, antiarrugas, no quiero parecer radiador viejo tomando agua todo el tiempo. Renuncio a usar todas esas armas para vencer a la vejez, detesto maquillarme como muñeca cada mañana desde el cabello hasta mi escote, a tener el cabello impecable y tener que teñirlo cada mes (malditas canas!) a elegir la ropa más cara, y que combine con los zapatos y los colguijes… no sea que no me vea bien para el cabrón de mi novio. 
Hoy, tengo que salir corriendo como loca, de nada sirve pues quedaré atrapada en el tráfico, tengo que resolver las cosas por celular, correr el riesgo de ser asaltada o de morir atropellada por algún loco camionero u otra loca “liberada” que corre a su oficina tal y como yo, aplastarme todo el día frente al monitor y trabajar como una exclava (del milenio, claro) con el teléfono en una oreja y resolviendo tantas cosas que por supuesto ni siquiera son de mi incumbencia. …Y asi saldré de mi oficina con los ojos ardiendo (por el moderno monitor de LCD, ya que para llorar por amor no tengo tiempo). Y ve… antes teníamos todo solucionado! Hoy estamos pagando el precio por estar siempre en forma, sin estrías (bueno, hacemos el intento), depiladas, sonrientes, perfumadas, uñas perfectas y carísimas, y ni hablar de que hay que tener un currículum impecable, saber hablar correctamente y caminar sin tambalear con los tacones (por cierto, alguna otra idiota los inventò). 
Nos volvimos "supermujeres". PENDEJADAS! ¿No era mejor, mucho mejor seguir tejiendo en la silla mecedora tal y como nuestra madre? ¡¡¡Basta!!! Quiero que, de ahora en adelante, mi novio me abra la puerta para que yo pase, que me abra la puerta del auto para sentarme a su lado mientras el conduce, que corra la silla cuando me voy a sentar, que me mande flores y correos con poesías. 

¿Qué necesidad teníamos de toda esta odiosa liberación? Nosotras ya sabíamos que teníamos un cerebro y que lo podíamos usar pero ¿Para quéeeee había que demostrárselo a ellos? ¡Si nosotras mandábamos de todos modos!
 Ay, Dios mío, son las 7:30 am y tengo que levantarme... ¡Qué fría está esta solitaria y grandísima cama! Ahhh... ¡Desearía tener un maridito que llegue del trabajo, que se siente en el sofá y me diga!: 

- Mi amor, ¿me traerías una cerveza por favor? o ¿qué hay de cenar? Descubrí que es mucho mejor servirle una cena casera al marido, que atragantarme solitaria con un sándwich y una coca-cola light mientras termino el aburrido que me traje a casa. ¿Piensan que estoy alucinando? 
No, mis queridas colegas inteligentes, realizadas, liberadas... y pendejas abandonadas. Estoy hablando muy seriamente y renunciando a mi puesto de mujer moderna. ¿Alguien más se suma? Porque yo, estoy dispuesta a comenzar desde hoy. 

Tomado de esta dirección: http://www.taringa.net/posts/femme/14024790/Odio-la-liberacion-femenina-u-u.html

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