martes, 14 de abril de 2015

Todos necesitamos amar y ser amados.




Si ya tienes su pareja empéñate en consolidar tu relación, pues de todos los graves fracasos que te pueden ocurrir, el sentimental es el más doloroso ya que sin amor la risa es mueca, lo social hipocresía y las aventuras amatorias sólo obscenas relaciones





El consolidar es posible hasta con la pareja más dificíl, o sea, ajustar los ánimos con lo que el uno dice y el otro contradice para no quedarse contrariados sino seguir con la ejcución de lo planeado.



Con este ejemplo le quedará más claro.

Una pareja se alista para salir a una fiesta:




Marido: ¿Qué te pasa?
Esposa: Nada.
Marido: ¿Y por qué tienes esa cara?
Esposa: ¿Qué cara?
Marido: Esa cara, como de que te pasa algo.
Esposa: No me pasa nada.
Esposa: ¿A qué cara te refieres?
Marido: Nada, olvídalo.
Esposa: Dime a qué te referías.
Marido: Es una cara como de amargada, por eso pensé que te pasaba algo...
Esposa: ¿Ya no te gusta mi cara?
Marido: Me gusta mucho. Por eso quería saber qué te pasaba. Porque
habitualmente tu cara es muy bonita...
Esposa: Pero la verdad es que no me pasaba nada. Entonces, si me viste
cara de amargada y no me pasaba nada, quiere decir que ahora me ves cara de amargada.
Marido: No, no. Tienes la cara perfecta.
(Silencio)
Esposa: ¿Y ahora qué te pasa?
Marido: Nada. ¿Por qué?
Esposa: Estás callado. Estás callado porque piensas que tengo cara de
amargada y no te animas a decirlo.
Marido: Estoy totalmente convencido de que fue un error de percepción.
Yo podría verle cara de amargado hasta a un payaso. Es un problema
mío. Mil disculpas.
Esposa: Cuando mientes, se te nota. Realmente me viste cara de amargada,
y ahora no me lo quieres decir.
Marido: Mira, la verdad es que ahora trato de pensar por qué te vi cara
de amargada y veo tu cara, y no me doy cuenta. Tienes la cara
perfecta: refleja vida, libertad, alegría... ¿Cómo pude pensar en
amargura frente a tu rostro? Es más, lo veo y me excita. ¿Quieres que
vayamos a la pieza?
Esposa: ¿No se te ocurre otra manera de halagarme?
Marido: Bueno, no sé pintar, pero te puedo sacar una foto.
Esposa: Siempre te salen movidas.
Marido: Puedo escribir un poema a tu rostro...
Esposa: No seas cursi.
Marido: Entonces créeme: tu rostro es maravilloso.
Esposa: ¿Te pasa algo?
Marido: No, ¿por qué?
Esposa: Por todos estos halagos. ¿Estás viendo a otra?
Marido: ¿Estás loca?
Esposa: ¿Te parezco loca?
Marido: ¿Cómo sugieres que estoy viendo a otra mujer sólo porque te halago?
Esposa: ¿Te parezco loca?
Marido: Loca, no.
Esposa: "Loca, no". ¿Qué sigue?
Marido: Nada. Nada. Te lo ruego: terminémosla acá.
Esposa: Loca, amargada... ¿por qué estás conmigo?
Marido: Porque te amo.
Esposa: ¿Y cómo puedes amar a una loca amargada?
Marido: Ahí sí que no tengo respuesta.
(La mujer se retira a la pieza llorando. Al rato regresa).

Esposa: ¡Se me hincharon los ojos por llorar! ¿Qué me pongo ahora para ir a la fiesta?
Marido: ¿Y el maquillaje que te traje de Francia?
Esposa: ¡Eres un genio! Me había olvidado por completo que lo tenía. Es
el único que me queda bien. Si no hubiera llorado, nunca te hubiera
preguntado... Te amo.
Marido: Yo también.
Esposa: Estaba medio amargada porque no sabía qué ponerme para la
fiesta. ¿Tú estás bien?







Un aporte de:Tobias Palacios

Cartones Ensocorp.s.a





La introducción tomado de Mario Sarmiento Vargas ¡Ánimo!   
Charla de Marcelo Birmajer de Historias de hombres casados.

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Gracias por el comentario. Responderé en cuanto me sea posible.