jueves, 5 de agosto de 2010

Religión Judía y Cristiana

Queridas amigas y amigos he preparado un tema donde prevalece lo político y lo religioso en los tiempos de Jesús, a fin de que, tengan una noción de cómo estaban estructuradas las sociedades de aquellos tiempos: Bajo el dominio romano, la vigilancia del orden de la Junta Suprema o Sanedrín, y la liberalidad de Jesús:

Los romanos esperaban que el Sanedrín mantenga el orden político tal como habían pactado.
La Junta Suprema o Sanedrín esperaba que Jehová sólo sea de los judíos.
Y Jesús con los Apóstoles trataban de que Jehová sea para los judíos y también para los gentiles.

En el año 63 a.C. EL IMPERIO ROMANO luego de exterminar al Imperio Grecomacedónico, se impuso en toda el área Mediterránea y, Palestina, quedó bajo el influjo militar y político de Roma.

En el primer periodo, los gobernantes judíos conservaron el título de reyes, aunque estaban sometidos al poder romano; y el más notable de los reyes fue Herodes el Grande y bajo cuyo gobierno nació Jesús. (Mt 2.1-20) Y es el que mando a matar a todos los niños.
A la muerte de Herodes el Grande sus tres hijos tomaron el gobierno: Arquelao, gobernó en Judea y Samaria; Antipas, Galilea y Perea; y Filipo, la parte del nordeste del Jordán.

En el año 6 Arquelao fue depuesto por el emperador Augusto, y Judea y Samaria pasaron a ser gobernadas por autoridades romanas.

El gobernador de Judea más conocido es Poncio Pilato, quien condenó a muerte a Jesús.

Y lo condenó por qué a los judíos les estaba prohibido condenar. (Jn 18.31); y porque a los judíos le era mejor que muera un solo hombre por el pueblo, y no que toda la nación sea destruida. (Jn 11.49)

La muerte de Jesús no fue por la envidia de los judíos sino por la gracia de Dios, dado que, su muerte fue anticipada al Sumo Sacerdote Caifás, quién “dijo proféticamente que Jesús iba a morir por la nación judía; y no solamente por la nación, sino también para reunir a todos los hijos de Dios que estaban dispersos.(Jn 11.51)

Y, desde cuando las autoridades judías decidieron cumplir con lo profetizado, Jesús ya no andaba públicamente entre los judíos, sino que salió de la región de Judea y se fue a un lugar cerca del desierto, a un pueblo llamado Efraín. Entonces los fariseos y los jefes de los sacerdotes ordenaron que si alguien sabía dónde estaba Jesús, lo dijera, para poder arrestarlo(Jn 11. 54:57). Y apareció por el Sanedrín Judas.

Pedro con Pablo proyecta la trayectoria de la difusión del evangelio fijando el punto de partida a Jerusalén y a Roma, como punto de llegada. Y en el campo político aparece Herodes Agripa, nieto de Herodes el Grande, quien depuso del gobierno a Antipas y Felipo y al gobernador romano, reconstituyendo así un reino semejante al del abuelo. Y, en el año 44, murió y todo Palestina quedó bajo el gobierno de un procurador romano. (Hch 12.19-23 Hch 23.24;24.27)

El creciente descontento del pueblo judío y sus deseos de independencia lo llevaron, en el año 66, a la rebelión contra el gobierno romano. Entonces Palestina pasó a ser regida por generales romanos donde, entre ellos, estaba Vespasiano.
En vista que los judíos se manejaban con la discordia, Vespasiano, ya proclamado emperador, ordenó destruir la ciudad de Jerusalén con el templo incluido.(Mt 24.2)

Por los finales de los años sesentas, con la destrucción de Jerusalén y del templo, La Junta Suprema o Sanedrín perdió su poder político, y el cargo de sumo sacerdote dejó de existir, lo mismo que el culto del templo.

Pero los cristianos, fuera de Palestina, en el mismísimo Imperio Romano, rápidamente se propagaron por el mundo pagano, de manera que, gozaba de la misma tolerancia que se concedía a la religión judía. (Ro 15.19,28)

La iglesia cristiana valoraba positivamente a la autoridad del Estado, no obstante, la fe y la conducta característica de los cristianos les llevó a conflictos inmanejables e insuperables; y aún más, con la obligatoriedad del culto oficial de Roma, que incluía un culto especial al emperador, el enfrentamiento se dio.

Y por aquello, el Emperador Nerón, mando a martirizar, el mismo día, a Pedro y Pablo, hasta matarlos. Pero ellos lograron dar a conocer que por la fe en Jesús y el bautismo en su nombre te conviertes en cristiano, y por tal razón, muchos más gozamos de la gracia de Jehová a igual que los judíos.

Tobías Palacios
Tobypalaciosr@hotmail.com

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